05 May

Porqué es inofensiva la prueba del cribado colorrectal y sus beneficios

El cáncer de colon es uno de los retos oncológicos más importantes de nuestro país, siendo el segundo en incidencia para mujeres (después del cáncer de mama) y el tercero en hombres (tras el de pulmón y el de próstata). Es un cáncer muy agresivo y que tiende a descubrirse tarde, cuando puede causar más problemas.

Los principales factores que repercuten en la aparición del cáncer de colon son la edad y la influencia genética, por lo que a partir de los 50 años es importante empezar a realizarse pruebas preventivas. Consulta con nuestros expertos y asistentes para tener claro todo lo relativo a esta enfermedad.

Hoy vamos a hablar de un tipo de prueba a la que podemos someternos para descartar posibles pólipos precancerosos o detectar el cáncer en su fase más temprana, cuando es más sencillo de combatir. Se trata del cribado colorrectal o screening, y permite el tratamiento efectivo en 9 de cada 10 cánceres de colon detectados de forma temprana.

Las 3 pruebas de cribado colorrectal

Como ya hemos visto en nuestro blog, existen zonas de España afectadas por el cáncer en las que parece actuar más que en otros sitios. Por esto, las diferentes comunidades autónomas lanzan programas de cribado de cáncer de forma habitual, pero también podemos solicitar la prueba a nuestro médico si creemos tener algún síntoma o estamos en un grupo de riesgo.

Para el cáncer de colon, el cribado colorrectal consiste en diferentes exploraciones que aún no muestran signos claros de la aparición de tumores, pero pueden llegar a padecerlo por diferentes circunstancias. Existen tres métodos principales que son seguros y lo menos invasivo posible.

Detección de sangre oculta en las heces (DSOH)

Se trata de la prueba más sencilla con la que contamos ahora mismo, y sirve pare descubrir posibles trazas de sangre que no veamos a simple vista. A través de estudios inmunológicos se puede descartar el cáncer de colon casi al 100%, por lo que es recomendable repetir la prueba de forma anual.

No requiere preparación ni restricción dietética previa, por lo que se puede llevar a cabo por el propio paciente en su domicilio. Se recoge una pequeña muestra que luego se entregará al laboratorio para su exploración y análisis.

Sigmoidoscopia flexible

Se trata de una exploración de los últimos 60 centímetros del colon, lo que se conoce como colon izquierdo. En este punto del sistema digestivo se detectan 4 de cada 5 cánceres, por lo que es un método muy útil para descubrir lesiones premalignas y detener su propagación.

Se trata de una prueba menos invasiva que la colonoscopia, y habitualmente no es necesaria la sedación del paciente para llevarla a cabo. Para su preparación solo se necesitará la aplicación de unos enemas, y se recomienda repetir este proceso cada diez años aproximadamente, aunque puede requerirse antes.

Colonoscopia

La prueba más molesta de las tres, pero con una gran efectividad a la hora de descubrir posibles problemas en el colon. Se realiza normalmente con el paciente sedado, y requiere una dieta sin fibras y con unos preparados especiales para poder buscar pólipos y otras lesiones de la mejor manera.

Además de la exploración, permite extirpar las lesiones que puedan descubrirse o tomar biopsias para llevar a analizar. Una vez terminado el procedimiento, el paciente puede marcharse a casa cuando haya pasado el efecto de la sedación. También se recomienda llevarla a cabo cada diez años.

Durante el año pasado, se detectaron en nuestro país casi 40.000 casos de cáncer de colon. Ya hemos hablado de la importancia de descubrirlo en las fases más tempranas de su desarrollo, por lo que debemos perderle el miedo a un posible diagnóstico desfavorable y someternos al cribado colorrectar de forma periódica. Cuanto antes atajemos el problema, mejor solución podremos darle.