20 Dic

La anemia: un síntoma común en la enfermedad inflamatoria intestinal

La anemia puede ser una señal de un problema mayor. Generalmente, ésta suele ser uno de los síntomas de alerta de la enfermedad inflamatoria intestinal. Antes de continuar leyendo, recuerda que no es recomendable autodiagnosticarte y que si sospechas de tener un padecimiento, es importante que acudas a un especialista. Si deseas conocer más acerca de esta afección continúa leyendo.

En ocasiones, una enfermedad es en realidad el síntoma de un padecimiento mayor, que no suele ser tan evidente. Aunque la anemia puede aparecer por diferentes motivos, es reconocido como uno de los indicativos más frecuentes en la enfermedad inflamatoria intestinal. No obstante, los especialistas no suelen vincularlo, y por consecuencia, no detectan el problema a tiempo.

¿Qué es la enfermedad inflamatoria intestinal?c

Cuando usamos el término de enfermedad inflamatoria intestinal (EII), nos referimos en realidad a un padecimiento que engloba patologías relacionadas con la inflamación del tracto digestivo de forma crónica. Estas son la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Ambas poseen características similares, lo cual hace difícil distinguirlas. No obstante, existen algunas diferencias que permiten su diagnóstico.

La colitis ulcerosa provoca inflamación y úlceras en el tejido del intestino grueso o colon y en el recto. En cambio, la enfermedad de Crohn puede aparecer en cualquier zona del tracto digestivo. Es decir, aunque se caracteriza por atacar el intestino delgado, también puede localizarse en el intestino grueso y, con menor frecuencia, en zonas del tracto gastrointestinal superior.

Sin embargo, estas dos patologías no suelen aparecer en conjunto. De igual forma, aún se desconoce lo que ocasiona la enfermedad inflamatoria intestinal. Se cree que se origina a partir de una reacción inmunitaria anormal, provocada por las bacterias que se encuentran en el tracto intestinal. Asimismo, se piensa que existe una predisposición genética que la genera.

La anemia como alarma de la EII

Uno de los síntomas más comunes en la enfermedad inflamatoria intestinal es la anemia. De hecho, se cree que alrededor de un 30% y 50% de los pacientes presentan esta afección. La razón por la cual se le debe prestar atención es por la forma en que puede impactar en la salud. La disminución del número de glóbulos rojos trae consigo problemas como la fatiga crónica, que afecta la calidad de vida del individuo.

De igual manera, la anemia puede generar una debilidad en el afectado, aún mayor  que otros síntomas como la diarrea y el dolor en la zona abdominal. Por eso, uno de los principales objetivos del médico, es evitar las complicaciones de ésta en la enfermedad inflamatoria intestinal. Al momento de la revisión,  el gastroenterólogo se enfocará en detectar si hay un caso de anemia y darle el tratamiento adecuado.

¿Qué causa la anemia en la enfermedad inflamatoria intestinal?

Existen varios motivos que ocasionan la anemia en un paciente con enfermedad inflamatoria intestinal (EII). Las dos causantes principales son la pérdida de hierro, y las alteraciones inflamatorias prolongadas. De igual forma, puede originarse debido a déficit de ácido fólico, y vitamina B12. De momento nos centraremos en las dos causas más comunes:

  • La anemia por pérdida de hierro se origina debido a lesiones intestinales o hemorragias que no han sido detectadas o tratadas. Con la pérdida de sangre, también se crea un déficit de hierro y hemoglobina.
  • En el caso de las alteraciones inflamatorias crónicas, la médula ósea disminuye la producción de hemoglobina, debido a las citoquinas, comunes en la EII.

¿Por qué es importante tratar la anemia en la EII?

Es importante que el gastroenterólogo no subestime la aparición de un cuadro de anemia en el paciente con EII. Al contrario de lo que se puede pensar, esto es un indicador de que algo está fallando en el tratamiento, o de que puede haber una futura complicación. En especial si ya el paciente ha sido tratado y aún presenta esta afección. Por lo tanto, se deberá aplicar una medicación que la contrarresten.

Otros síntomas de la EII

Además de la anemia, otros síntomas que pueden alertar de la colitis ulcerosa o de la enfermedad de Crohn son: fatiga, diarrea prolongada, sangre en las heces, poco apetito, dolor en la zona del abdomen, pérdida de peso. En ocasiones, la EII suele tener una fuerte incidencia en otras enfermedades, como el cáncer colorrectal y otras zonas afectadas del tracto intestinal.

Es importante que acudas al médico en caso de presentar alguno de estos síntomas, o si notas un cambio prolongado en tus hábitos intestinales. Aunque la enfermedad inflamatoria intestinal no suele ser grave, sí suele traer complicaciones. Si necesitas acudir a un especialista, contacta con la Asociación Europacolon España, quienes se especializan en padecimientos  del colon y cuentan con un equipo de primera.